Sopa de boniato con naranja y pollo: una receta reconfortante para toda la familia
El boniato de pulpa anaranjada aporta a esta sopa un color intenso y un sabor ligeramente dulce que combina muy bien con el romero y con un toque de zumo de naranja. Es una receta sencilla, hecha en una sola olla, que permite aprovechar las sobras de pollo asado y que gusta tanto a mayores como a pequeños.
Por qué merece la pena preparar esta sopa
El boniato es un tubérculo versátil y saciante. La variedad de pulpa naranja es rica en betacaroteno, el pigmento que el organismo transforma en vitamina A, y aporta además fibra, potasio e hidratos de carbono que se absorben de forma más gradual que los azúcares simples. Si se combina con verduras aromáticas, algo de proteína y aceite de oliva, se obtiene una comida completa y equilibrada.
Si no encuentras la variedad anaranjada, la receta funciona igual de bien con boniato de pulpa blanca o morada. El color final cambia, pero el resultado sigue siendo sabroso.
- Dificultad: fácil
- Preparación: 15 minutos
- Cocción: de 25 a 30 minutos
- Raciones: de 4 a 6 platos
Ingredientes
- 600 g de boniato de pulpa anaranjada (unas 2 piezas medianas), pelado y cortado en dados de 2 cm
- 1 cebolla mediana picada
- 1 rama de apio picada (unos 80 g)
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cucharadita de romero fresco picado (o media cucharadita de romero seco)
- 2 cucharadas de aceite de oliva (unos 30 ml)
- 150 g de pollo asado desmenuzado, sin piel
- 250 ml de zumo de naranja natural (aproximadamente 3 naranjas)
- De 1,2 a 1,5 litros de agua hirviendo o caldo de verduras casero
- Sal y pimienta negra recién molida, al gusto
Preparación
- Calienta el aceite en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla y el apio y sofríe de 3 a 4 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté transparente.
- Incorpora el ajo y el romero y remueve durante 1 minuto, sin dejar que el ajo se oscurezca demasiado para que no amargue.
- Añade el pollo desmenuzado y, a continuación, los dados de boniato. Remueve todo durante 2 o 3 minutos para que las verduras se impregnen de los aromas del sofrito.
- Vierte el zumo de naranja y deja que hierva durante 1 o 2 minutos.
- Agrega el agua hirviendo o el caldo, tapa parcialmente y cuece a fuego medio durante 20 minutos, o hasta que el boniato esté muy tierno al pincharlo con un tenedor.
- Salpimienta. Para una textura cremosa, retira el pollo con una espumadera, tritura el resto con la batidora de mano y vuelve a añadir el pollo. Para una sopa más rústica, aplasta solo una parte del boniato con un tenedor.
- Rectifica de sal y sirve bien caliente.
Consejos para un mejor resultado
- Dados del mismo tamaño: cortar el boniato en trozos regulares garantiza una cocción uniforme y evita una sopa con trozos crudos y otros deshechos.
- Zumo de naranja en su justa medida: la naranja realza el sabor, pero en exceso vuelve la sopa ácida. Si es la primera vez, empieza con 150 ml y prueba antes de añadir más.
- Poca sal: si usas caldo ya sazonado o pollo asado con sal, prueba la sopa antes de salar. Hierbas como el romero, el tomillo o el perejil ayudan a reducir la necesidad de sal.
- Espesor: si la sopa queda demasiado espesa después de triturarla, añade agua caliente poco a poco; si queda líquida, déjala hervir 5 minutos más sin tapa.
- Para servir: un chorrito de aceite de oliva en crudo, un poco de ralladura de naranja o unas pipas de calabaza tostadas por encima aportan textura y aroma.
Variantes y conservación
Esta receta se adapta fácilmente a lo que haya en la nevera. Algunas ideas:
- Versión vegetariana: sustituye el pollo por 200 g de garbanzos o alubias blancas cocidas y usa caldo de verduras.
- Otras verduras: cambia la mitad del boniato por zanahoria o calabaza; la sopa queda igual de colorida y algo más ligera.
- Toque picante: una pizca de jengibre rallado o de pimentón de la Vera en el sofrito da un sabor más intenso.
- Para los más pequeños: separa una ración antes de salpimentar y tritúrala bien.
Una vez fría, la sopa se conserva en la nevera, en un recipiente cerrado, hasta 3 días. También puede congelarse en raciones individuales durante unos 3 meses; descongélala en la nevera de un día para otro y caliéntala hasta que hierva antes de servir.
En resumen
Esta sopa de boniato con naranja y pollo es una forma práctica de preparar una comida nutritiva con ingredientes sencillos. En unos 40 minutos tienes lista una olla que alimenta a toda la familia, aprovecha sobras y se adapta a versiones vegetarianas o más suaves para niños. Basta con cortar bien las verduras, dosificar la naranja con cuidado y ajustar la sal al final.