Lo que es perjudicial debe ser evitado.


Lo que es perjudicial debe ser evitado.
Los ultraprocesados, a pesar de sonar como el nombre de un superhéroe, no aportan beneficios para la salud y rápidamente se convierten en uno de los villanos de la alimentación.

1. Etiqueta de Salud

¿Conoces ese cereal que se vende como una opción saludable y llena de energía para los niños y toda la familia?

Si hubiera un gran sello que indicara que esa caja contiene una cantidad alarmante de azúcar, grasa y sodio, ¿seguiría siendo la elección para el desayuno?

 

 

2. ¿Es perjudicial? Está en la etiqueta

Por supuesto, siempre buscamos lo mejor para nuestros pequeños, pero a menudo, a la hora de comprar, es difícil no confundirse con tantas opciones que parecen ser beneficiosas y etiquetas complicadas. Esta es una cuestión tan seria que se han planteado varios debates sobre la importancia de la información nutricional comprensible para todos.

Teniendo esto en cuenta, el Instituto de Defensa del Consumidor (Idec) propuso una modificación en el etiquetado de los alimentos procesados.

Según el nuevo modelo, se agregarán sellos de advertencia en alimentos procesados y ultraprocesados, como galletas, fideos instantáneos y refrescos, indicando el exceso de azúcar, sodio, grasas totales y saturadas, además de la presencia de edulcorantes y grasas trans en cualquier cantidad.

 

 

3. El exceso solo es bueno cuando se trata de información

La idea de Idec es traducir los ingredientes perjudiciales para la salud presentes en todos los alimentos procesados, dejando una clara advertencia sobre la cantidad en el envase, para que no haya dudas sobre lo que estamos comprando.

Medidas similares ya se han adoptado en algunos países. En Estados Unidos, por ejemplo, es obligatorio que los diferentes tipos de azúcares se discriminen en los productos.

Según el instituto, este cambio ayudará a reducir las dudas a la hora de tomar decisiones más saludables en los estantes, ya que las letras pequeñas y los nombres complicados pueden generar confusión y decisiones poco saludables.

4. Fuera, publicidad engañosa

Los mensajes publicitarios de los alimentos también están en la mira de este cambio. El proyecto establece que los productos procesados y ultraprocesados no pueden hacer referencia a beneficios para la salud, evitando así que los consumidores se vean inducidos por una comunicación que no corresponde a la realidad.

Además, ya no se utilizarán personajes infantiles en los envases, ya que no es correcto fomentar el consumo de alimentos poco saludables utilizando la pasión de los niños por sus héroes, ¿estás de acuerdo?

5. Comer bien es una elección propia

Todo esto tiene un único objetivo: ayudar a las personas a tomar decisiones conscientes basadas en sus propias elecciones. Claro, un sello en un paquete de papas fritas no va a evitar que alguien lo compre, pero cuando los problemas se presentan de manera clara y evidente, nos obligan a pensar si esa es la mejor alternativa y, quién sabe, ¿cambiar el rumbo hacia la sección de frutas y verduras?